monti otoño 2013

monti otoño 2013

Los mandarines y pontífices, la crítica gastronómica y la Red

Llevo en pocas semanas leídos ya media docena de descalificaciones, repletas de improperios, a la crítica, o simple opinión, gastronómica en la Red. Todas ellas de reconocidos comentaristas de los medios escritos de comunicación, algunos incluso críticos (en alguna ocasión). Alguno, incluso autor de meritorios Anuarios.

Es sorprendente el papel que puede deducirse que se pretenden arrogar: el de interpretes únicos de qué está bien y de qué no en el arte del buen comer y mejor beber. Como si el maltrato recibido en un restaurante o su deficiente calidad, nunca reseñados por ellos porque nunca lo sufriran por ser quienes son, no justificara un desahogo. Más: como si el lector de los mismos en alguna red fuera un subnormal incapaz de enterderlo como tal.

Ello además de otro elemento relevante que transcribo de alguien que sabe mucho más que yo aunque esté referido a la Red en general pero es de aplicación: "se echa de menos en su panorama algo más de acento en la vertiente creativa de la Red, que sin duda es importante. Hay gentes, que nunca habrían accedido a publicar en las ágoras que controlan los mandarines de la cultura y el mercado, que ahora publican y con mérito. Y si alguno lo hace por exhibirse es con el mismo derecho que tienen a exhibirse los pontífices de la opinión". Pues eso.

sábado, 17 de agosto de 2013

Tres buenos blancos por menos de 10 euros

Todos los años, por estas fechas, hago una cata de vinos españoles adecuados para las temperaturas que sufrimos. Sin ser partidario de aquello tan manido de que el mejor blanco es un buen tinto, los blancos españoles no están entre mis preferidos, la canícula española no acepta facilmente los tintos de elevada graduaciónq ue son casi todos los que se elaboran por estas tierras (valencianas y no valencianas). Los chardonnays son casi todos iguales, lo mismo que los albariños, en exceso afrutados ultimamente, y los del Penedes no entran en mis preferencias porque las uvas de la zona son demasiado ácidas para mi. Unos por caros y otros por su elaboración, los he dejado de lado frente a franceses e italianos. Sin embargo, este año, junto a algunas decepciones destacadas, me he encontrado con algunos sorprendentes: buenos -para mi paladar- y de buen precio. Aquí les reseño tres de ellos.

 Shaya 2011. 

Un Rueda sorpredente y, sin duda, el que más me ha gustado de todos los probados. Los viñedos de Shaya son 30,5 hectáreas de viñejos muy viejos de Verdejo, con producciones muy reducidas. Al frente técnico de la bodega está la australiana Belinda Thompson lo cual puede explicar que sea un vino poco "normal" para la denominación, mucho más mineral que la media. No soy capaz de encontrar las frutas que dicen detectar los entendidos pero es un excelente vino que se puede comprar por menos de 9 euros.

 

 

 

Finca Montepedroso Verdejo 2011

Otro Rueda, verdejo por tanto, nada habitual aunque menos destacado que el anterior. Por otro lado, me ha parecido que la homogeneidad de las botellas no está del todo conseguida, pero en esto del vino no hay forma de saber si la diferencia que se aprecia corresponde a lo que hay dentro de la botella o fuera, rodeando, la degustación.

La Bodega pertenece al conocido grupo bodeguero Familia Martínez Bujanda productor de vinos aceptables en otras zonas como La Rioja (Bodegas Finca Valpiedra) o La Mancha (Bodegas Finca Antigua).Quizá no sea un detalle irrelevante para entender su calidad.

 

Bolo 2012 

Harto de pagar precios excesivos para la calidad ofrecida había dejado de lado los Godellos que estan entre los mejores blancos españoles. Este Bolo 2012 me ha reconciliado con ellos aunque sea de menor calidad que los grandes de la denominación pasados cuatro pueblos en precios(con  As Sortes a la cabeza ya muy lejos de la calidad que ofrecía en sus primeras añadas). Es menos grasso y redondo que los de mayor precio, pero es un buen vino por menos de 10 euros

Detrás del mismo está Rafael Palacios hijo del elaborador en el Priorato de Les Terrases, Finca Dofi y L'Ermita.La bodega fue creada en 2004 crea su bodega en Galicia, Bodegas Rafael Palacios, en el valle del Bibei en Rúa de Valdeorras (Orense) bajo la Denominacion de Origen Valdeorras









Frente a ellos, decepcionante el Belondrade y Lurton 2011 un vino vuelgar que no guarda relación alguna con lo que ha venido siendo. Cierto es que en las últimas añadas ya habían dejado que desear pero este 2011 no guarda relación alguna con su pasado. Sin fuerza  ni sabor, sin presencia alguna de madera, un vino vulgar de excesivo precio. Sigue gozando de nombre, y de ahí su presencia en la mayor parte de las cartas de restaurantes, y sigue vendiendo bien. Pero por lo que fue. No, en modo alguno por lo que hoy es.